Francisco de Narváez es un colorado con tatuaje en el cuello que puede darse el gusto de decir que les ganó a los Kirchner. Empresario millonario, invirtió parte de su fortuna en una sorprendente y creativa campaña publicitaria que supo captar el voto útil “anti K”, al punto que terminó “robándole” votos al radicalismo en la provincia de Buenos Aires. Ante un contexto de encuestas manipuladas por el oficialismo (ver testimonios de los propios encuestadores), supo romper la imagen de invencibilidad quebrando lealtades entre los intendentes del Conurbano (lo que se vio en el corte de boleta en los comicios del domingo pasado). Supo además sintonizar con la “tinellizacion” de la política argentina, al punto de preocuparse por la evaluación del impacto de su personaje del programa El Gran Cuñado en las encuestas (ver video). Aliado de Macri, pero peronista, logra mantenerse en su banca de diputado nacional, pero incorporando 13 nuevos escaños a sus filas. ¿Tiene futuro político? Narváez es colombiano de nacimiento, por lo que sólo puede aspirar a ser gobernador de una provincia.
Más allá de Narváez, todos menos los Kirchner ganaron. Unión Pro (alianza política de centro derecha) sale fortalecida luego de estas elecciones. En la capital federal, su candidata Gabriela Michetti (ver foto) confirmó los pronósticos y obtuvo la más alta votación. La sorpresa en Buenos Aires fue la arremetida del cineasta socialista Pino Solanas (ver otra foto), quien luego de los resultados se ha “plantado” frente al oficialismo, y que con un excelente desempeño en el debate entre candidatos logró posicionarse mejor que la opción de Carrió, cuya carta en la capital no fue nítidamente progresista. Y obviamente, también ganó el Acuerdo Cívico y Social (alianza entre Carrió y Radicales), quienes ganaron en todo el país e inclusive rompieron la hegemonía K en Santa Cruz, provincia de origen de los Kirchner).
¿Es ésta la gran derrota de los Kirchner? Sí, pero dudo que sea definitiva. La renuncia de Néstor Kirchner a la jefatura del PJ ha sido interpretada como la evidencia de un cambio en la dirección del partido, inclusive como el inicio del declive del poder K. Flavia Freidenberg pronostica “el fin de la era del kirchnerismo”. Yo no estaría tan seguro al respecto. Sus aliados aún controlan entre 10 u 11 provincias, y desde el poder, los Kirchner aún pueden fabricar y renovar lazos políticos. Por ejemplo, se especula que van a repartir ministerios entre gobernadores aliados (el primer reflejo post electoral fue otorgar el Ministerio de Salud al vicegobernador de Tucumán).
En fin, casi todos le ganaron a los Kirchner, incluido Tinelli. Pero los K no han sido derrotados definitivamente.
pd. Agradezco a mi colega Ezequiel Gonzalez-Ocantos por el intercambio de ideas.
Fotos del blogger: Buenos Aires, tercera semana de junio.
Más allá de Narváez, todos menos los Kirchner ganaron. Unión Pro (alianza política de centro derecha) sale fortalecida luego de estas elecciones. En la capital federal, su candidata Gabriela Michetti (ver foto) confirmó los pronósticos y obtuvo la más alta votación. La sorpresa en Buenos Aires fue la arremetida del cineasta socialista Pino Solanas (ver otra foto), quien luego de los resultados se ha “plantado” frente al oficialismo, y que con un excelente desempeño en el debate entre candidatos logró posicionarse mejor que la opción de Carrió, cuya carta en la capital no fue nítidamente progresista. Y obviamente, también ganó el Acuerdo Cívico y Social (alianza entre Carrió y Radicales), quienes ganaron en todo el país e inclusive rompieron la hegemonía K en Santa Cruz, provincia de origen de los Kirchner).
¿Es ésta la gran derrota de los Kirchner? Sí, pero dudo que sea definitiva. La renuncia de Néstor Kirchner a la jefatura del PJ ha sido interpretada como la evidencia de un cambio en la dirección del partido, inclusive como el inicio del declive del poder K. Flavia Freidenberg pronostica “el fin de la era del kirchnerismo”. Yo no estaría tan seguro al respecto. Sus aliados aún controlan entre 10 u 11 provincias, y desde el poder, los Kirchner aún pueden fabricar y renovar lazos políticos. Por ejemplo, se especula que van a repartir ministerios entre gobernadores aliados (el primer reflejo post electoral fue otorgar el Ministerio de Salud al vicegobernador de Tucumán).
En fin, casi todos le ganaron a los Kirchner, incluido Tinelli. Pero los K no han sido derrotados definitivamente.
pd. Agradezco a mi colega Ezequiel Gonzalez-Ocantos por el intercambio de ideas.
Fotos del blogger: Buenos Aires, tercera semana de junio.

