Wednesday, July 15, 2009

Mesas Sin Patas

¿Qué hacemos con tantas mesas de diálogo? ¿Qué hacemos para que las mesas no sean “mecidas”? ¿Qué hacemos con la conflictividad social que va a seguir latente? Difícil responder y no morir en el intento. Las salidas idealistas (mayor inclusión, cambio de modelo económico, mayor redistribución, reconocimiento de la multiculturalidad, presencia estatal, etc.) tomarán tiempo (en el mejor de los casos). Las alternativas más concretas son dos: Acuerdo Nacional y la profundización de la reforma descentralista. No hay voluntad política para la primera, y todo parece indicar que la estrategia del nuevo gabinete irá por la segunda.

Estas ideas fueron sustentadas brevemente en la siguiente nota publicada en el boletín electrónico del CIES.

Mesas sin patas. Intermediación de la conflictividad sin institucionalización

La estrategia recurrente de parte del gobierno para atender las demandas sociales que alcanzan niveles de conflictividad ha sido la formación de mesas de diálogo y de Comisiones de Alto Nivel entre las autoridades del Ejecutivo y miembros de las organizaciones sociales involucradas. Esta aparente salida, que parece tener consenso desde diversos sectores políticos, es una medida insuficiente sino cuenta con un respaldo institucional que le dé viabilidad al procesamiento de las demandas que plantea resolver...

Artículo completo aquí.

Monday, July 13, 2009

¿Tiene algo positivo Velásquez Quesquén?

El análisis político ha sido crítico a la designación de Velásquez Quesquén como Jefe del Gabinete de Ministros del actual gobierno. Se cuestiona, principalmente, tres aspectos: su cercanía y subordinación acrítica al Presidente García, su filiación aprista que sería prácticamente un sinónimo de cooptación, y su falta de “estatura política” para estar a la altura de la situación actual del país. Sin embargo, considero que, paradójicamente, estos tres elementos podrían ser aspectos útiles para su gestión, si son utilizados de la manera adecuada:

1. Subordinación acrítica a García. Hasta ahora no entiendo por qué diversos sectores piden al actual gobierno un cambio de modelo económico si saben que esto no va a ser así (Si quieren nuevo “modelo”, pues ganen elecciones y aplíquenlo, no?). La continuidad de la tecnocracia en sectores clave del gabinete (MEF) no es puesta en duda ni siquiera ligeramente. El modelo económico –queramos o no, estemos a favor o en contra—no va a cambiar por lo menos hasta que se termine este periodo presidencial. Si partimos de esa premisa, creo es preferible un gabinete sin contradicciones a otro donde la inclusión de “independientes” sea sólo una careta como lo fue en el caso de Simon. Un manejo de la PCM (volviendo a incluir a los sectores sociales bajo un solo mando) permite por lo menos que no existan incoherencias entre la PCM y Palacio, entre la PCM y El Congreso, entre los sectores sociales del gabinete y el MEF, ni tampoco juegos propios que terminaban fragmentando al gobierno. Desde ahora en adelante, va a ser más difícil que el Presidente García zafe cuerpo de problemas tan álgidos como la conflictividad, machacándole toda la responsabilidad al Jefe de Gabinete.

2. Un gabinete aprista. A los que reclaman figuras “independientes” en la PCM se olvidan que éste es un gobierno aprista (o que no ya no es el gobierno toledista), y que si bien es cierto al Partido Aprista le hace falta cuadros, tiene que comenzar a echar mano de ellos para gobernar. Sincerando: este es un gobierno aprista y es coherente que tenga como jefe del gabinete a uno de sus mejores cuadros (esa es la realidad). Precisamente tomando en cuenta esa realidad, la exigencia que se le puede hacer al partido es que no solo tenga operadores en la Av. 28 de Julio, sino sobre todo a nivel local y regional, que es donde más urge ahora. El APRA tiene que demostrar (y el nombramiento de Velásquez Quesquén, operador y hombre de maquinaria política, es la oportunidad) hasta qué punto todavía puede ser un partido con capacidad de tener presencia, intermediación e intervención en un escenario de política fragmentada y localizada.

3. Falta de estatura política. Velásquez Quesquén, como operador antes que como figura que busque protagonismo electoral, actuaría más en función de la negociación tras bambalinas, que para las cámaras de televisión. Al no tener pretensiones electorales, sus intereses tienen que ver con cumplir eficientemente el rol que se le asigna y no pretender dar ningún salto político (que casi siempre es un salto al vacío).

En política, los pronósticos son difíciles. Los pitonisos se atreven a calcularle una vida de “cinco o seis meses” al actual Presidente del Consejo de Ministros. Yo no he suscrito ese tipo de “análisis”. Pero así como habían elementos para pensar en Simon como un “imán de conflictos” (con críticas que le cayeron desde sus mismos ex compañeros de filas de IU); contrariamente a lo que se supone, Velásquez Quesquén podría tener a su mano los elementos para disminuir la conflictividad del país: el respaldo presidencial, la comunicación con el Legislativo y el soporte del partido (tanto en Lima como en el interior del país). Pero para que ello sea efectivo tendría que darle viabilidad institucional a los mecanismos de dialogo que se han creado.

En un artículo que saldrá en breve publicado en el boletín del CIES, considero que hay dos vías para institucionalizar el dialogo y el tratamiento de la conflictividad: el Acuerdo Nacional (lamentablemente el gobierno no le va a dar el apoyo político que requiere) o articulando el tratamiento de los conflictos al marco de la descentralización (que como señalé en una entrevista el sábado en RPP fue paradójicamente “olvidado” por alguien que venía de las regiones como Simon). Por las declaraciones recientes, parece que el Presidente Jefe de Gabinete va a ir por esta segunda vía, ya que solo así podremos salir de las “mesas y mecidas” a una solución real, concreta e institucional. Espero que todos los que confían en profundizar la descentralización vean en este escenario de movilización de las demandas, una oportunidad antes que un pretexto para la crítica a priori.

Wednesday, July 8, 2009

De Trazegnies, mi héroe!

Hoy en la mañana vi la repetición de la entrevista que le hizo Jaime De Althaus a Fernando De Trazegnies y me he quedado impactado del gran papel que jugó El Conde de las Lagunas en la historia reciente de nuestro país. Clave para la Paz con Ecuador, para la definición de los limites con Chile, para la instalación de la Mesa de Diálogo de la OEA en el tercer periodo de Fujimori, y para la inclusión del artículo sobre derechos multiculturales en la Constitución de 1993 (todo es De Trazegnies dixit). Obviamente, no queda más que corroborar lo que él dice. Sí pues, la Paz con Ecuador es mérito exclusivo de él (y de los documentales de Laura Bozzo), los problemas limítrofes con Chile se resolvieron definitivamente (gracias a él ya no tenemos que estar en la Corte de la Haya, no?), la Mesa de Diálogo de la OEA fue la que permitió el fortalecimiento de un régimen democrático en el país (ah?), y tenemos un marco legal que comprende la diversidad multicultural del país (say no more!). Gran hombre! El héroe del Fujimorismo!

Cada institución tiene obviamente la facultad de homenajear a quien se le dé la gana (sean fujimoristas, humalistas, apristas, radicales indigenistas, etc.), pero cada ciudadano también tiene el derecho de manifestar su posición al respecto, no? Los libros de homenaje, las medallas, los diplomas no borran el cinismo de un “intelectual” a quien cuando le preguntan sobre su rol durante el fujimorismo dice: “yo no sé, yo no me metía en asuntos políticos” (Algo así como “fui su canciller, pero no sé nada”). Si, Juan. O como le dijo Raúl Vargas ayer en RPP para salvarle la cara ante las preguntas sobre su rol durante el fujimorismo: “mejor hablemos de su contribución a la literatura”. Eres mi héroe!

Pd. Un grupo de ciudadanos (de a pie, de a auto, de sueldo de ONG, de a blog, de vacaciones por Lima) va a expresar su posición (en contra obviamente) sobre el homenaje a De Trazegnies. Yo voy a comprar un diploma de “buena conducta” en la librería de mi barrio y voy a tratar de entregárselo, porque según lo que dice ha sido el que mejor se comportó durante el fujimorismo y claro, nosotros tenemos que reconocerle el mérito, no? Jueves, 7 pm. PUCP.

Foto: Windsor, Canadá (2000), defendiendo al gobierno fujimorista ante la OEA. Fuente: PUCP.

Wednesday, July 1, 2009

La Revolución y El Boxeador

En una clase de estadísticas del programa de ciencia política en una universidad norteamericana, el profesor y siete alumnos discuten como aplicar una encuesta para estudiar “compra de votos” y clientelismo en un país cualquiera. Revisando el calendario electoral quedaba Venezuela y Nicaragua como posibles países donde aplicar el “list experiment”. El azar jugó a favor de este último. También al mío. Dos meses después de mi primer viaje a ese país, regresaba a Nicaragua, a la casa de los buenos amigos, y a las interminables conversaciones sobre revoluciones, sobre sandinistas y contras, sobre heridas y memorias, sobre poetas y narradores, y también sobre un boxeador.

Camilo y Miguel pasaron por mí alrededor del medio día. Sabíamos que Alexis iba a salir aquella tarde a realizar actividades proselitistas a favor de su candidatura a la alcaldía de Managua. Recorrimos la capital. Nos deteníamos en las rotondas a conversar con sus seguidores que aguardaban su arribo. El entusiasmo desbordaba. Las encuestas no eran favorables a la candidatura del ex boxeador, pero había mucha confianza en que los resultados del domingo le darían la victoria. Alexis había alcanzado la gloria en los cuadriláteros, las medallas de campeón mundial que colgaban de su cuello daban fe del status de ídolo nicaragüense al que había llegado, una suerte de Maradona centroamericano a quien se le perdonaba todos sus “excesos”. Ahora Alexis, siempre polémico, se vestía del rojo y negro distintivos del FSLN, y salía a las calles a la búsqueda de otro tipo de victoria, la electoral.

Aquella tarde logramos cruzarnos con El Boxeador, encabezando una caravana seguida de cientos de simpatizantes. No lo suficiente como para darle la mano, pero sí como para tomarle la foto perfecta, con la V de victoria en sus dos manos.

Las elecciones fueron cuestionadas y terminaron en enfrentamientos entre sandinistas y la oposición. Las acusaciones de fraude a favor de los candidatos oficialistas nunca quedaron del todo absueltas. Sin embargo, Alexis fue declarado Alcalde de Managua, para alegría de los sandinistas y para la rabia impotente de los liberales.

Hoy leo la noticia de su muerte. Al parecer fue un suicidio. Se especula que no pudo soportar la tensión que ejercía sobre él algunos dirigentes del gobierno. Otros señalan problemas personales. De cualquier manera, El Boxeador ha detenido el tiempo hoy día en Nicaragua y será enterrado con los colores de La Revolución.

Foto del blogger: Managua, Octubre del 2008.

Tuesday, June 30, 2009

¿Quién ganó a los Kirchner?



Francisco de Narváez es un colorado con tatuaje en el cuello que puede darse el gusto de decir que les ganó a los Kirchner. Empresario millonario, invirtió parte de su fortuna en una sorprendente y creativa campaña publicitaria que supo captar el voto útil “anti K”, al punto que terminó “robándole” votos al radicalismo en la provincia de Buenos Aires. Ante un contexto de encuestas manipuladas por el oficialismo (ver testimonios de los propios encuestadores), supo romper la imagen de invencibilidad quebrando lealtades entre los intendentes del Conurbano (lo que se vio en el corte de boleta en los comicios del domingo pasado). Supo además sintonizar con la “tinellizacion” de la política argentina, al punto de preocuparse por la evaluación del impacto de su personaje del programa El Gran Cuñado en las encuestas (ver video). Aliado de Macri, pero peronista, logra mantenerse en su banca de diputado nacional, pero incorporando 13 nuevos escaños a sus filas. ¿Tiene futuro político? Narváez es colombiano de nacimiento, por lo que sólo puede aspirar a ser gobernador de una provincia.

Más allá de Narváez, todos menos los Kirchner ganaron. Unión Pro (alianza política de centro derecha) sale fortalecida luego de estas elecciones. En la capital federal, su candidata Gabriela Michetti (ver foto) confirmó los pronósticos y obtuvo la más alta votación. La sorpresa en Buenos Aires fue la arremetida del cineasta socialista Pino Solanas (ver otra foto), quien luego de los resultados se ha “plantado” frente al oficialismo, y que con un excelente desempeño en el debate entre candidatos logró posicionarse mejor que la opción de Carrió, cuya carta en la capital no fue nítidamente progresista. Y obviamente, también ganó el Acuerdo Cívico y Social (alianza entre Carrió y Radicales), quienes ganaron en todo el país e inclusive rompieron la hegemonía K en Santa Cruz, provincia de origen de los Kirchner).

¿Es ésta la gran derrota de los Kirchner? Sí, pero dudo que sea definitiva. La renuncia de Néstor Kirchner a la jefatura del PJ ha sido interpretada como la evidencia de un cambio en la dirección del partido, inclusive como el inicio del declive del poder K. Flavia Freidenberg pronostica “el fin de la era del kirchnerismo”. Yo no estaría tan seguro al respecto. Sus aliados aún controlan entre 10 u 11 provincias, y desde el poder, los Kirchner aún pueden fabricar y renovar lazos políticos. Por ejemplo, se especula que van a repartir ministerios entre gobernadores aliados (el primer reflejo post electoral fue otorgar el Ministerio de Salud al vicegobernador de Tucumán).

En fin, casi todos le ganaron a los Kirchner, incluido Tinelli. Pero los K no han sido derrotados definitivamente.

pd. Agradezco a mi colega Ezequiel Gonzalez-Ocantos por el intercambio de ideas.

Fotos del blogger: Buenos Aires, tercera semana de junio.


Monday, June 29, 2009

Honduras


Uno de mis mejores amigos es Pedro Traña, un ingeniero de puentes que conocí en South Bend. Gracias a las interminables conversaciones que hemos tenido sobre nuestros países, me animé a visitar el suyo hace unos meses. Obviamente, ello no me da para interpretar lo que está pasando en estos días en el país de la famosa Sopa de Caracol. Por eso le pedí a Pedro que me explique la situación actual en Honduras “para dummies”, algo así como si fuera una conversación más en su sala de televisión antes de un partido de la Libertadores. Pidiéndole su permiso, comparto con ustedes --tal cual-- el correo electrónico que me envió. No es ningún análisis politológico, ni político, ni ideológico…simplemente la reacción sobre los sucesos de un ingeniero con mucho sentido común, quizás el menos común de los sentidos.

Todo se desencadenó porque el Presidente llamó a una encuesta popular para preguntarle al pueblo si estaba de acuerdo o no a que el próximo 29 de noviembre se instale una cuarta urna para que los hondureños decidan si están de acuerdo o no con que se convoque a una asamblea constituyente para reformar la constitución...o sea era una encuesta sobre una posible consulta para las elecciones presidenciales....

La oposición no quería de ninguna manera que pase esta consulta, porque según ellos el presidente se quería reelegir.... cosa que el negó... pero la verdad es que Zelaya, es el primer presidente de izquierda en Honduras (la verdadera izquierda, no esa caviar) y es muy popular en los sectores más pobres de Honduras... y a mi juicio, el cometió un error al aliarse en demasía con Ortega, Chávez, Correa y el Alba en general... cosa que la oposición ha usado para decir que Zelaya se quiere quedar para siempre en el poder (cosa que discrepo).

A nivel de sindicatos, grupos campesinos, indígenas y en el interior del país su apoyo es fuerte....como vos sabes, eso no le agrada y no le conviene a los grupos económicos y políticos tradicionales de mi país y a sabiendas de su popularidad vieron que sus intereses estaba seriamente comprometidos....

Y entonces, el Congreso y la Corte Suprema controlada por los golpistas de ahora, declararon la encuesta "ilegal"...y llamaron al ejecito para sacarlo del país al presidente....

Es una historia larga... quiero aclarar que si bien Zelaya en los últimos meses hacia cosas populistas pseudo-chavistas con las cual estaba en desacuerdo, eso no le da derecho a esta pacotilla de criminales tomarse el poder por la fuerza....man, si estas en desacuerdo con su postura de que haya una asamblea constituyente, la gente que vote NO como debería de haber pasado este domingo...si estas en acuerdo vota SI....así de sencillo....tanta alharaca y energía utilizó la oposición para frenar la consulta...Cuál es el miedo?.... Por qué no invirtieron toda su energía en hacer campaña para el NO?...

Independientemente si estas a favor o no con el actual presidente, o si sos derecha o izquierda....tenés que dejar que el presidente electo termine su mandato...no jodan!.....ya solo le quedaba hasta el 27 de enero del 2010 para que acabe su periodo.... tengo que decirte, la derecha en Honduras no es una derecha mas "progresista", más al centro, como la que podría haber en Perú....ésta es una derecha totalmente anacrónica, reacia a cualquier cambio...esa es la triste realidad de Catracholandia.........

Fotos del blogger: Sede del Congreso en Tegucigalpa, Agosto del 2008

Friday, June 26, 2009

Complot

Corrían los primeros años de la década del ochenta. Los “civiles” habían retomado el control del sistema político luego de doce años de dictadura militar. Un gobierno de derecha, presidido por Fernando Belaunde (AP), enfrentaba la emergencia subversiva de Sendero Luminoso. Las primeras hipótesis para explicar el origen de las actividades terroristas apelaron a la teoría de un complot internacional que provenía desde la China Comunista, desde el poder Soviético, o desde un portaviones facilitado por Cuba, una red que iba desde el poder comunista en otros continentes, pasaba por dirigentes nacionales de izquierda y terminaba en las comunidades campesinas de Ayacucho.

En Octubre de 1981, el vice ministro del Interior Héctor López Martínez aseveraba que los grupos terroristas contaban con vinculaciones internacionales que apoyaban sus actividades. El Ministro del Interior De la Jara, emplazó públicamente a Barrantes a quien “a nombre de la izquierda” debería pronunciarse públicamente sobre los actos terroristas. En Diciembre de 1982, luego de atentados en la capital, el Presidente Belaunde indicaba que estos fueron realizados por grupos internacionales.

Documentos desclasificados por la CIA daban cuenta de la importancia que los dirigentes políticos les daban a estas hipótesis públicamente; pero que en privado no tenían evidencia para sostenerlas:

Another widespread claim, both in official and media circles, is that Peruvian terrorists are receiving support from foreign countries. Cuba is most prominently hinted at, but officials decline to be specific in public, and in private admit that they have no convincing evidence. In fact, Peru´s terrorists show few signs of being particularly well-equipped. To date, all arms captured are identified as purchased in country or stolen from Peruvian police…" (Doc. 344, 20.Abr.82).

Las hipótesis del origen internacional de Sendero Luminoso probaron ser erradas, pero no sin antes dejar graves consecuencias políticas. No sólo, no se colaboraba con la real comprensión del fenómeno social en ciernes (Sendero Luminoso en este caso), sino que además se daban falsas señales a las fuerzas del orden (que ridículo se lee ahora las noticias de policías deteniendo a turistas que hacían hiking en zonas andinas del país como sospechosos de “terrorismo”). Estas hipótesis sin evidencias (como lo indican los documentos citados por el Informe de la Comisión de la Verdad) se publicitaban con la sencilla y frívola razón de atacar a los opositores políticos de turno, sin importar el problema que venía detrás.

Casi treinta años después, se vuelve a apelar a la teoría del origen internacional para explicar los conflictos sociales actuales que estallan en distintas zonas del país. Se apela nuevamente a la teoría del complot para deslegitimar la protesta, para desprestigiar a opositores políticos, pero nada de esto ayuda a comprender el verdadero origen de la conflictividad social. Volvemos a escuchar la misma vieja canción aunque ahora se cambia Cuba por Chávez, y a Diez Canseco o Barrantes por Humala. Bueno, El Comercio sigue siendo el mismo, al parecer, y “la periodista de la calle” es la “Nena” que el nuevo Complot necesita.

Tuesday, June 23, 2009

El Jorobado en San Marcos

Gracias a las gestiones de Mr. T y QueridoPuebloPeruano, este jueves 25 estaré en San Marcos invitado por la Escuela de Ciencia Política de dicha universidad. Participaré en la Mesa Redonda “Conflictos Sociales: Análisis Ideologizados” compartiendo panel con el director de dicha escuela Carlos Fernández Fontenoy. La cita es a las 7 p.m. en el Salón de Reuniones “Lucrecia Maisch Von Humboldt” (más conocido como La Pecera), ubicado en el tercer pisco de la Facultad de Derecho y Ciencia Política. Mi presentación se centrará en una suerte de “análisis de los analistas” desde la ciencia política: cómo las posiciones políticas e ideológicas de diversos “especialistas” marcan de antemano sus “análisis” de los conflictos sociales. Es decir, más sobre los analistas-reinas-de-belleza que reclaman “presencia del Estado”, “represión y orden”, y “pobreza como caldo de cultivo”. Nos vemos.

Tuesday, June 16, 2009

Cambios

Cambio de ministros. Cambio de dirección. Cambio en el equipo. Cambio de peinado. Cambio de sexo. Cambio de llanta. Cambio de clima. Cambio de estación. Cambio de partido. Cambio de trabajo. Cambio de carrera. Cambio de barrio. Cambio político. Cambio de dieta. Cambio de laptop. Cambio de hora. Cambio de ropa. Cambio climático. Cambio de moneda. Cambio de siglo. Cambio de época. Cambio social (ja!). Cambio de pañales. Cambio de rubro. Cambio de planes. Cambio de último minuto. Cambio de vida.

He estado ausente los últimos días por motivos de chamba, y me disculparán que no he podido seguir los comentarios que han colgado en los posts. Estos días sirvieron para pensar con calma algunos cambios que se vienen en el blog. Algunos ya podrán imaginarse. Porque lo que no cambia resulta aburrido. Porque necesitamos de vez en cuando cambiar algo. Oxigenarnos. Renovarnos. Porque sólo Dios y los idiotas (si, tú, no te hagas, tú el del blog) no cambian. Por eso, no cambie de canal. (O si?)

Saturday, June 6, 2009

Maldita herencia: operadores políticos y Estado



Los liderazgos son muy relevantes para entender cómo se solucionan los dilemas de acción colectiva. Un liderazgo puede ser vital para articular un discurso, para movilizar a los simpatizantes y miembros, ampliar su base social, negociar, retroceder, avanzar. Entender los liderazgos permite aproximarnos a algunas claves del éxito (o fracaso) de un movimiento.

Como politólogo, uno de los aspectos que me interesa conocer sobre los dirigentes de movimientos sociales y políticos es el contexto en el que fueron socializados políticamente, en el que aprendieron y desarrollaron sus habilidades políticas, si éstas han sido a través de partidos políticos, de movimientos radicales, de dirigencias sociales gremiales, o simplemente de fuera del sistema. Mientras que miradas psicológicas se centran en la mirada o en los lapsus (Bruce), y la mirada antropológica en la socialización primaria y el entorno cultural (los que hablan de las particularidades de las comunidades nativas de la selva), creo que hace falta llamar la atención con los factores contextuales que han intervenido en la trayectoria política de los dirigentes de los movimientos.

Liderazgos como el de Alberto Pizango fueron formados bajo contextos despartidarizados, herederos de la violencia política y procesados bajo el autoritarismo clientelar del fujimorismo. Mas allá de las particularidades culturales del mundo amazónico (creo que los antropólogos se quedan chicos en esto), tenemos que entender el legado de una socialización política sin partidos (y de movimientos independientes): no se rinden cuentas, no se construyen rutinas para la negociación, no se respetan los cánones de la política institucionalizada. Esto va más allá de “chunchos incivilizados” sino que llega hasta el propio Congreso de la República. La herencia de la violencia política se manifiesta en el facilismo por los discursos radicales, por la gratuidad irresponsable de llamados a la “insurgencia”, la provocación en la punta de la lengua, la violencia como el reflejo para procesar la injusticia. El autoritarismo clientelar se expresa en la apelación a un pragmatismo simplificador que postergar la solución definitiva de las demandas, a la irreflexión, al personalismo exacerbado, a la ausencia de la consulta, del respeto al punto de vista del otro. Pizango y muchos de los dirigentes sociales de un país movilizado a punta de bloqueos fueron formados políticamente bajo estos cánones herederos de un país sin acuerdos institucionalizados y con la tentación autoritaria (y violenta) como una suerte de auto-reflejo político.

Pero los operadores políticos no son los únicos “beneficiados” de la herencia de las últimas tres décadas. También lo es un Estado cuyo reflejo es la represión. Se confunde orden con mano dura, autoridad con militarización, gobierno con balas. El Estado también responde a punta de toques de queda, de estados de emergencia, de chuponeos, de ponerse como parte y no como lo que es: el gobierno de todos los peruanos, inclusive de los que protestan.

Los que se computan progresistas dentro del gobierno (y a los "caviares" fuera de él) van creando “mesas de diálogo” y “comisiones de alto nivel”, pero finalmente son soluciones ingenuas, corto-placistas, inútiles bajo las herencias (en los operadores y en el Estado) mencionadas. En cada Comisión Alto Nivel, en cada Mesa de Diálogo, el Estado se va saboteando a sí mismo, va creando instituciones paralelas, para-estatales (alguien me dice cuál es el sustento legal de una Comisión de Alto Nivel?), que hasta podrían tener un efecto positivo en el incremento de la conflictividad: ahora todos quieren patear el tablero para conseguir sentarse en la avenida 28 de Julio. Un diálogo sin instituciones (carajo, tanto consejo de coordinación regional, local, presupuesto participativo, mesa de lucha contra la pobreza por las huevas) es un país que va a seguir teniendo Arequipazos, Moqueguazos, Baguazos, las mismas portadas en el kiosko de la esquina cada vez que regreso a Lima.


Ps. Entrevista que tuve con Marco Sifuentes, desde la comodidad de Lima (por lo menos mas cerca, no? antes lo hacia desde Indiana). Para los criticones: pronto desde el mismo lugar de los hechos.

Tuesday, June 2, 2009

Viernes 5 de Junio, 12 m. en la PUCP (Facultad de C. Sociales)

Este viernes estare en la PUCP presentando los avances de un estudio sobre democracia participativa. Los espero, a todos.

Democracia Participativa en los Países Andinos. Medición y Causas
Comentaristas: Rolando Ames y Eduardo Dargent

Desde el inicio de la tercera ola de la democracia en América Latina, la mayoría de estos países han implementado formalmente diversos mecanismos de participación ciudadana, registrándose un incremento sobresaliente a simple vista. Sin embargo, las mediciones de democracia no han integrado la dimensión participativa dentro de los diversos esquemas de medición. Precisamente para llenar ese vacío, el autor ha elaborado un Índice de Democracia Participativa (IDP) a partir de una base de datos original construida en base a la evolución de las provisiones legales en la materia para el periodo 1979-2007 en los cinco países andinos. La evidencia sugiere que esta región caracterizada por atravesar una severa “crisis de representación”, ha visto incrementar sus mecanismos de participación de manera significativa. Factores que normalmente son considerados como “negativos” en el desarrollo de regímenes políticos –fragmentación, volatilidad, sucesivos gobiernos interinos—juegan más bien un rol positivo en la creación de este tipo de marcos legales. Asimismo, contrario al sentido común, el autor encuentra que los gobiernos de izquierda no tienen efectos importantes en el aumento de los mecanismos de participación ciudadana para el periodo estudiado.

Sunday, May 24, 2009

¿Qué es un outsider? (O la historia sin fin)



El outsider de 1990 habla del outsider del 2006 que no es más un outsider y de una no-outsider que no sabe qué es más allá de la hija de su papá. Me refiero a las opiniones de Vargas Llosa sobre Ollanta Humala y sobre Keiko Fujimori. La campaña electoral hacia el 2011 parece va a ser larga y de un inicio prematuro, pero al igual que la anterior creo que carecemos de un glosario básico para poder entendernos analistas, periodistas, ciudadanos-de-a-blog y ciudadanos-de-cabina-de-internet. Este es un intento de buscar precisiones en medio de tanta bulla.

Hace tres años escribí una columna que lleva el mismo nombre de este post. Como sostuve, un outsider es alguien nuevo en política. Pero no todos los nuevos en política son outsiders. Para serlo su capital electoral tiene que provenir desde afuera del sistema político. Por ejemplo, las elecciones de 1990 se disputaron claramente entre dos outsiders: Vargas Llosa (cuyo prestigio provenía de la literatura) y Alberto Fujimori (docente universitario pero básicamente un desconocido). La diferencia entre ambos tiene que ver con otra característica con la cual se suele confundir a los outsiders: su discurso político. Vargas Llosa tenía claramente un discurso tolerante a los partidos del sistema. Es más, era el candidato de una alianza partidaria. Vargas Llosa, entonces, era un outsider pero leal al sistema político. En cambio, Fujimori tuvo y promovió un discurso contra el establishment político. Además de outsider, era un anti-partido. Como vemos, ambos conceptos no son sinónimos, pueden coincidir en algunos casos; pero en otros no.

¿De dónde vienen de los outsiders? Fuera del sistema político, como podrían ser los medios de comunicación (Belmont, 1989; Lombardi, 2006), el deporte (nuestras congresistas voleibolistas, Tait en el 2001; Pérez del Solar y Uribe en el 2006), y las fuerzas armadas (Humala, 2006). (Ver el artículo de Beto Ortiz sobre los “outsiders parlamentarios”). Es interesante enfatizar el patrón que se ha formado en Sudamérica con ex militares golpistas de rango medio. Tanto Hugo Chávez en 1992, Lucio Gutiérrez en el 2000 y Ollanta Humala en el 2000 intentaron golpes militares a presidentes elegidos democráticamente; y años después, amnistiados, iniciaron una carrera política que los llevó a ganar elecciones (Humala ganó la primera vuelta el 2006, recordemos). Sin embargo, una vez que entran al juego electoral, un outsider deja de serlo: Humala ya no es más un outsider porque ha entrado a las reglas del juego electoral y permanece bajo ese sistema; es más, constituye un partido político.

¿Qué es ser “anti-sistema”? Dado que nuestro sistema político es de baja institucionalización es difícil identificar patrones de carrera política. A veces los límites entre lo que es el “sistema” y lo que no lo es son muy difusos. Por eso es que la misma noción de “sistema” es complicada. Planteo una definición política (y provisional) de sistema como el espacio de la lucha política institucionalizado (Congreso) o informal (movimientos sociales) que respeta ciertas normas de juego establecidas (electorales, respeto a la competencia partidaria). No incluyo posiciones políticas sobre la economía.

Entonces, ¿quiénes serían los outsiders y los anti-sistemas en el 2011? Hagamos el ejercicio de acuerdo con los patrones que hemos definido. Keiko Fujimori no sería para nada una outsider, ya que actualmente ocupa un cargo como congresista como parte de una organización política con representación parlamentaria. Sin embargo, sí por lo menos temporalmente mantiene un discurso político anti-sistema en lo político (como dije vamos a excluir de esta discusión los temas económicos), que podría moderar de acuerdo con las alianzas políticas electorales. El padre Marco Arana tampoco me parece un outsider. Efectivamente, se trata de un religioso, pero, como él mismo lo ha señalado, su capital político lo ha construido en la “lucha social”. Es un dirigente social más, como lo sería por ejemplo Mario Huamán o Alberto Pizango (este último de posiciones políticas radicales, pero para nada un outsider). Más bien es una muestra de cómo el sector no gubernamental empieza a tener un rol más protagónico en la política electoral (es un candidato ONG). Ante la ausencia de partidos y de organizaciones sociales fuertes, son las ONG las que llenan ese vacío de promotores de liderazgos en la sociedad civil. En el plano político, no considero que Arana tenga un discurso anti-partidario, ni anti-establishment; pero sí anti-minero (eso lo trataré en otro post). Quienes sí serían eventualmente outsiders serían tanto el general Donayre o Jaime Bayly, por dar algunos ejemplos de nuestro folcklore político. Lo más probable, conociendo sus antecedentes (por ejemplo, la campaña por el voto viciado de Bayly el 2001) es que sean también anti-partidos.

A continuación les presento un cuadro resumen, que es una adaptación de un artículo recomendable: Kenney, Charles. “Outsiders and anti-party politicians in power”, Party Politics, 1998. Asimismo, la referencia sobre un artículo que escribí sobre el fenómeno de los outsiders en América Latina.
Ps. Nota aparte merece los comentarios de Vargas Llosa que llama "insensatos" a los ciudadanos que decidan votar Humala y K. Fujimori en el 2011, escenario que no sería posible siquiera en "hipótesis de trabajo". ¿En qué momento se jodió Vargas Llosa?

Monday, May 18, 2009

Curso. Conflictos Sociales: enfoques teóricos y su aplicación al caso peruano

En un par de semanas estaré en Lima por unos días y aprovecharé para dar un pequeño curso de 5 sesiones sobre “Conflictos Sociales: enfoques teóricos y su aplicación al caso peruano” en el Centro Cultural de la Universidad Católica. Al igual que el curso que dicté el año pasado, presentaré diversos enfoques que se discutirán a partir de ejemplos concretos, en la mayoría de los casos a partir de artículos o investigaciones cualitativas que he realizado (Ilave, Quilish, VRAE). Pero además esta vez presentaré los resultados preliminares de un estudio cuantitativo que vengo realizando a partir de una base de datos propia que he construido sobre conflictos sociales.

Algunas de las “pepas” las compartiré también en el blog: ¿Es cierto eso de que los conflictos se originan por “ausencia del Estado”? ¿Cuál es la relación entre las preferencias electorales por determinados candidatos presidenciales y los niveles de conflictividad social? ¿Es cierto que las radios locales juegan un papel de “azuzadores” de los conflictos? Nada de rollos, ni de falacias. Pura evidencia empírica basada en distintas aproximaciones teóricas. Informes aquí.

Relación de temas y descripción de contenidos

Primera sesión: ¿La pobreza como origen de las protestas?
Presentación. Una aproximación probabilística para entender los conflictos sociales en el Perú
Teoría de la privación relativa.

Ted Robert Gurr (1970) Why Men Rebel?

Segunda sesión: Los “recursos” para la protesta.
Teoría de la movilización de recursos.
El caso de las protestas amazónicas 2008-2009.

John McCarthy y Mayer Zald (1977) “Resource Mobilization and Social Movements: A Partial Theory”. American Journal of Sociology, 82, 6 (May).

Tercera sesión: ¿Si yo protesto, los demás protestan?
Teoría de la acción colectiva.
El caso del Quilish, 2004

Deniss Chong (1991) Collective Action and the Civil Right Movement.
Mark Irving Lichbach (1998) The Rebel’s Dilemma.


Cuarta sesión: ¿Cuál es la oportunidad para protestar? ¿Cómo se “vende” una protesta?
Teoría de la estructura de la oportunidad política.
Teorías culturales. Los repertorios de la violencia.
El caso de Ilave, 2004; El caso de los movimientos cocaleros, 2002-2006.

Doug Mc Adam (1982) Political Process and the Development of Black Insurgency. 1930-1970
David Snow et.al. (1986) “Frame Alignment Processes, Microbolization, and Movement Participation”. American Sociological Review, 51 (Aug).

Quinta sesión: Los conflictos sociales en el Perú actual. Hipótesis y evidencias.

Sunday, May 17, 2009

No Words







Nytimes (el video está buenísimo)
El Pais
El Comercio
Perú21
El discurso
Fotos: NYTimes y propias

¿Quiénes son los que discriminan?


¿Somos los peruanos capitalinos indiferentes a los reclamos amazónicos? ¿Las protestas sociales que vienen sosteniendo las “comunidades indígenas” de la selva peruana se deben al desconocimiento de sus derechos colectivos y al abuso prepotente de parte de un Estado etnocéntrico? Me conmueve la facilidad con la que muchos analistas han visto despertar su sensibilidad autóctona y convertirse en defensores de las “comunidades nativas” de la Amazonía, casi de un momento a otro. Intuyo en ellos –algunos inclusive que acusaron a Aldo Mariátegui de racista por el asunto Supa-- un cierto sentido de discriminación hacia el sector movilizado. Paradójicamente por convertirse en defensores del “otro”, del “marginado”, del “nativo”, caen en una suerte de discriminación positiva, que delata su visión paternalista, la mirada desde un superior hacia el “otro” desvalido.

Para muestra un botón. Muchos han celebrado la caricatura de Carlín por ser “la primera” que coloca el tema indígena en el plano subversivo del humor político. “Bravo!”, dicen, analistas, políticos, bloggeros de la argolla y bloggeros patriotas. A mí, me parece una caricatura francamente discriminatoria (¿Qué pasó, maestro?). Voy a fungir de analista culturoso para ello (un cruce entre el Fundo Pando y Paseo de Los Andes, con 10 minutos en la Plaza San Martín, y 15 hablando con el guachi de mi chamba). Ustedes dirán si cumplo la tarea:

En el dibujo, Yehude Simon y Javier Velásquez Quesquén son caricaturizados como normalmente el dibujante hace con todos los políticos y sujetos de su humor. En cambio los ciudadanos de la selva, vestidos de manera tradicional y no de la manera cómo se han presentado ante la prensa, no “tienen rostro”. Es decir: son todos iguales. No se resalta ningún rasgo particular entre ellos. Al homogeneizarlos, se desdibuja sus rasgos individuales. Y no es que no los tuvieran. Alberto Pizango, por ejemplo, podría haber estado en medio de los dos políticos (chiclayanos, además). Finalmente los tres son provincianos. Pero no. Pizango ni siquiera es referido y los retratados son despersonalizados bajo el semblante de una mirada triste, frente a la “viveza” de los otros dos políticos más experimentados. Simon y Velasquez son individuos, los “indígenas” son mancha. Me hace recordar el poster del Festival de Cine de la PUCP, por el que le cayó tanto palo a Sandro Venturo, en el que se “escondía” la cara de una persona. Ahora se muestran, pero como si no existieran. Al “chuncho” no se le toca, ni con el pétalo del humor.

Me da la impresión que en muchos de los que fungen de “defensores” de estas causas “políticamente correctas” terminan evidenciando su subconsciente paternalista. ¿Cómo te vas a burlar de un “indígena”? No por Dios! Porque finalmente la burla, la broma, el apodo, es entre “iguales”. El “otro” no merece la horizontalidad de la burla, sino lástima y conmiseración. El lenguaje precisamente traiciona a tanto analista “correcto”. Así, por ejemplo, para Juan de la Puente se trata de “nativos” y “peruanos originarios”. Fíjense: nadie usa la palabra “ciudadanos”; se refieren a ellos como “comunidades”, “nativos”, “indígenas”, “pueblos”. Y si por algún motivo te atreves a criticar algún comportamiento que consideras inadecuadamente político (como se “atrevió” a hacer Santiago Pedraglio en su columna), ya eres simplemente un “facho”, pues, un “neoliberal” (Pedraglio neoliberal??? Jajajaja).

Finalmente, se reclama que recién los medios de comunicación han decidido cubrir esta noticia, a pesar que la protesta lleva meses. Esa sería la mayor muestra de que estamos viviendo de espaldas a la Amazonía. Perdonen, pero esto no es nada particular contra los ciudadanos de la selva. Pasó lo mismo en Ilave en el 2004 y en Moquegua en el 2008. Así es la prensa capitalina, discrimina a todos por igual. Y nuestro Estado centralista, también.

Pd. Prometo, ahora sí para el próximo post volver a mi rol de “conflictólogo” y analizar las protestas amazónicas. También viene un “por qué protestan los gringos” sobre las manifestaciones en contra de la visita de Obama a la Universidad de Notre Dame, donde estudio (un adelanto). Si pes, el negro está en mi barrio, literalmente. Uy, dije “negro”. Ya fui.
Actualización:
Análisis de Daniel Salas sobre la caricatura de Carlín (y otra de Alfredo)

Saturday, May 16, 2009

El analista reina-de-belleza (II): Los conflictos sociales

El analista reina-de-belleza tiene también la respuesta de siempre para los conflictos: la pobreza. "A más pobres, más conflictos". La pobreza no merece diagnósticos, no? Es más: cómo se le ocurre a alguien cuestionar siquiera que la “pobreza incuba la violencia”. Pero en fin, siguiendo la misma lógica, vemos que la pobreza está en todas partes, pero no en todas partes hay conflictos.

Y si no es la pobreza, es la desigualdad. Para aquellos que la proponen como variable explicativa, el crecimiento económico agranda las brechas entre los que tienen y los que no, y sacan la fórmula de turno: "a mayor crecimiento, más conflictos". Eligen los casos que más les convienen y ya está. Algunos inclusive se la pueden dar de sofisticados y encontrar relaciones no-lineales, monotónicas, etc., pero siempre en base a variables económicas. El problema es que tratan de encontrar en este tipo de variables –estructurales, de largo plazo, de largo alcance—la explicación de coyunturas determinadas. Simplemente es absurdo: ¿Cómo se puede explicar el incremento de conflictos de un mes para el otro apelando a las estructuras? ¿Acaso la distribución de la riqueza varía tanto de un mes para otro de modo que pueda afectar en un cambio tan inmediato la conflictividad de un país? ¿Es que los promotores de las protestas están con un ojo en la bolsa de valores para de acuerdo con ello organizar o no el paro de la semana? “Jalado” en sentido común (pero clasificaron para las OlimpiadasEscolares de Matemáticas).

Sucede que “echarle la culpa” a la pobreza y a la desigualdad, a las estructuras en general, es “nice”, es políticamente correcto, es “progre”, te bajas en una a “Alan “y al “capitalismo salvaje”. Mostro. Pero es finalmente una respuesta de reina de belleza. El la-pobreza-es-la-culpable suena a busquemos-la-paz-mundial. “Cómo no va a ser si la pobreza está en todas partes!”, diría consternado nuestro sensible analista. Pero claro si alguien dice que se trata de operadores políticos que están detrás de los conflictos, eres simplemente un “facho”, “un conservador”, “un derechista”.

La teoría de la movilización de recursos (Olson, Zald) y de la estructura de oportunidad política (McAdam, Tarrow) ponen énfasis al papel de los operadores políticos, el soporte organizacional y la capacidad de recursos para la movilización como los factores que ayudan a entender los conflictos: pobreza hay en todas partes, diría Zald, pero no en todas partes hay conflictos (insisto en esto). Por ello, permanentemente propongo analizar el componente de los recursos organizativos para entender estos casos. No es casual que, por ejemplo, las protestas amazónicas recientes tengan el respaldo de organizaciones sociales locales, redes de movimientos indígenas, ONGs, iglesias; no es casual que en los últimos años haya crecido el entramado social orgánico de este sector de la ciudadanía. Finalmente pobreza y explotación siempre hubo en la selva desde la época del caucho, ¿o no? (el próximo post trataré exclusivamente sobre las protestas amazónicas).

Propongo mirar la foto completa y no de manera parcial como promueve el analista-reina-de-belleza. Hay que ver la pobreza, de acuerdo, pero no de manera aislada y excluyente. Ya llevan 50 años encontrando las “causas estructurales” para todo, desde el gobierno de Velasco, Sendero, los outsiders, y ahora los conflictos. La insatisfacción que está detrás de las protestas es finalmente organizada por operadores políticos. Ahí está una variable que aparentemente es “políticamente incorrecta” (“los radicales”, “los azuzadores”), pero que a mi entender es clave para entender el nivel de conflictividad en el país. Ello no debe significar una división entre los progres-sensibles-la-pobreza-es-la-culpable o los insensibles-de-derecha-los-radicales-tienen-la-culpa. Un poco más de variables políticas y de Sartori para las bibliotecas donde pululan los marxistas, y los culturosos. De otro modo, estaremos “más confundidos que Confucio”.

Foto: Giousué Cozzarelli, "más confundida que Confucio".

Wednesday, May 13, 2009

El analista reina-de-belleza (I): Partidos políticos

Algunos analistas me hacen recordar las preguntas de los concursos de belleza. Las respuestas para cualquier interrogante son las mismas: la pobreza. ¿Por qué hay conflictos? Porque hay pobres. ¿Por qué gana Humala la primera vuelta? Porque hay pobres. ¿Por qué hay “anti-sistemas”? Porque hay pobres ¿Por qué Renato Cisneros no encuentra novia? Porque hay pobres. Son como las respuestas cliché dignas de concursante panameña, de que los que “admiran al Papa” o quieren “promover la paz mundial”. Son los analistas-reinas-de-belleza.

Las ciencias sociales en el Perú han definido el quehacer de la investigación social en torno a variables independientes socio-estructurales. Las “causas, determinantes o factores” que permiten entender determinado fenómeno social suelen ser “estructuras sociales”. La pobreza, las clases sociales, o la cultura son los lugares comunes a los que recurren sociólogos, economistas, y antropólogos, no sólo para dar cuenta de fenómenos históricos de largo plazo (donde tendría más sentido), sino para explicar inclusive coyunturas y procesos del corto plazo. En este post me voy a referir a un ejemplo en particular: cómo se analizan los partidos políticos.

El analista reina-de-belleza (ese que va a salto de mata entre columnistas, fichas bibliográficas que le hacen sus alumnos, cafés con sus patas en el San Antonio y debates bloggeriles) recurre a las estructuras como la respuesta fácil e inmediata para entender los partidos políticos y el comportamiento electoral. Es el tipo de respuesta que no requieren pruebas, ¿no? Los partidos y sistemas de partidos serían el reflejo de las estructuras sociales, de clivajes sociales, de diferencias entre los niveles de crecimiento económico, expresan los niveles de integración y heterogeneidad cultural. Los pobres votan “inevitablemente” por unos; los “indígenas” inevitablemente por otros (o por los mismos). Ya para qué analizamos campañas si ya se saben los resultados de los próximos cincuenta años. Siempre el marginal terminará votando por eso a que instintivamente llaman “el anti-sistema”. (A ver…Quien me trae una definición del “anti-sistema”? ……. Ahhhhhhhh)

Giovanni Sartori propone lo contrario: el partido no es una consecuencia de la clase social; sino un grupo social puede recibir su identidad “clasista” gracias a un partido (“atrás, vade retro”, diría el analista-reina-de-belleza). (Leer por ejemplo: Paper Stones de Przeworski y Sprague) La agencia política de las dirigencias es capaz de modelar un discurso atractivo. En ese sentido, la organización y las decisiones de las élites pueden ser tan o más importantes que las estructuras sociales.

De acuerdo con Sartori, esta predilección que se tiene por las respuestas estructurales se basa en un “objectivist bias”: la política es un artefacto, y es en la sociedad donde se encuentran los “hechos”. Precisamente a partir de este punto es donde interviene el aporte del politólogo que para evitar la “superstición objetivista” propone variables políticas, quizás más sensibles al corto y mediano plazo, como el comportamiento de las élites, la capacidad organizativa, el papel movilizador de los operadores políticos, etc. En el caso de este último insisto que el operador político ejerce un poder persuasivo de influencia en el votante o en el ciudadano movilizado que puede ser mayor inclusive que el de los determinismos sociales.

Pd. Los grandes demuestran sus cualidades en todas las canchas. Sartori acaba de presentar en sociedad a su novia cuarenta años menor que él (ver foto). Un grande. Ahora reparo en que los politólogos que más admiro (un italiano, un polaco y un argentino) son reconocidos “chiboleros”. Esas son las reinas de belleza que las ciencias sociales necesitan.

Pdd. El próximo post: el analista-reina-de-belleza “entendiendo” los conflictos sociales.

Tuesday, May 12, 2009

chica, vete a tu casa, no podemos jugar...



Me asomo a la ventana,
eres la chica de ayer.
Demasiado tarde para comprender...

Antonio Vega (Nacha Pop), in memoriam.

Sunday, May 10, 2009

Mi viejita y las ciencias sociales

Teníamos un pequeño bazar en un mercado cooperativo de mi barrio, en Zárate. Todas las mañanas acompañaba a mi madre a “abrir el puesto”. Intuyo que mi vocación por las ciencias sociales debe haber nacido en ese lugar. De niño no llegaba siquiera al mostrador, pero desde atrás de él veía una variopinta cantidad de gente pasar, previa explicación materna: “ahí viene la pituca, ella siempre me compra algo”; “esa pareja, no pueden tener hijos, pero no se cansan de comprar juguetes, que pena, y son tan jóvenes”; “ya me cansa el vendedor de perfumes, ese es un palabrero”. Desde aquél asiento detrás del mostrador fui creciendo y sacando mis primeras “conclusiones”: la “pituca” bien maquillada, de aretes inmensos y labios pintados, aquellos signos “exteriores de riqueza”; la pareja de esposos jóvenes que exorcizaba la ansiedad de la espera, comprando juguetes para un niño que no tenían certeza si nacería; el vendedor de una sola camisa, pero siempre recién planchada y almidonada, que con portafolio en mano iba de puesto en puesto convenciendo del éxito que tendría el nuevo perfume de la línea Royal Régimen. Era una suerte de muestra aleatoria de ese mundo de mercado de barrio, la “n” de mi primera encuesta.

Cuando crecí, mi madre ya me dejaba explorar el resto del mercado por mi cuenta. Así fui conociendo la opulencia de los puestos de abarrotes, el colorido de los que vendían útiles de oficina y figuritas Navarrete, la sazón de la señora que vendía la chanfainita más rica que he probado hasta ahora, la belleza serena de Consuelo, la chica de los jugos, una suerte de Lucía Méndez de los pobres…y la jocosidad de mi estimado compadre Tacita (le llamábamos así porque tenía una sola oreja) que me cortaba el cabello gratis porque se moría por mi prima quien nunca le dio bola (“ay tía, si tiene una sola oreja!”). Las bocinas colgadas estratégicamente en las esquinas del mercado servían para anunciar que habían encontrado a un niño perdido o la fecha de la nueva asamblea (mis primeras experiencias con la “democracia participativa”). De otro modo, solo se escuchaban boleros cantineros a propuesta del señor Manrique, el secretario de actividades culturales y encargado del equipo de locución. Los compases de la Cárcel de Sin Sing me devuelven inevitablemente a aquellos metros cuadrados de brasieres, blondas y medias cubanitas.

Una mañana muy temprano tocaron la puerta de la casa. Una banda de asaltantes había ingresado al mercado durante la madrugada a robar varios puestos, incluyendo el nuestro: “comenzaron por el suyo, señora”, dijo un policía. No se me han borrado de la memoria las imágenes de la puerta rota, la mercadería desordenada, los estantes vacíos. (También recuerdo al regidor de Izquierda Unida ofrecer ayuda que nunca se concretaría). Nunca más el bazar Cameg (llevaba las iniciales de mi nombre) volvió a ser el mismo. La crisis de los ochenta nos golpeó aún más y terminamos por vender el puesto donde al lado de mi madre aprendí a conocer a la gente que no se conoce, a formar mis primeros prejuicios sociales en base a conversaciones de diez minutos con cada cliente, a respirar el mundo de los comerciantes pre-SUNAT, a distinguir a simple vista un modesto 32A de un respetable 34B.

Pd. El Perú sufre de Edipo cada vez que llega el día de la madre y no quería ser ajeno a ello. Con este post inicio una sección llamada Homesick (sobre algunos recuerdos de los lugares donde crecí). Obviamente, va dedicado a mi viejita(que hoy día tiene una tienda de abarrotes en la casa) y a la tuya también.


Friday, May 8, 2009

Cómo entender los conflictos sociales en el Perú (versión para Marxistas)

Hace más o menos un año escribí un post sobre qué elementos deberíamos considerar para entender los conflictos sociales (al menos en el Perú): la frustración de los que protestan, el involucramiento colectivo que permite resolver los problemas de free-rider, los recursos organizativos que permiten la movilización, la oportunidad política del contexto y la forma (o el “framing”) de cómo “se vende” la protesta. Este argumento fue presentado en diversos foros, ante diversos públicos e inclusive fue motivo de un curso (pronto tendré novedades al respecto). Una de las críticas que se hicieron, de parte de académicos y funcionarios no gubernamentales de tradición Marxista, fue que el modelo era “muy agringado” porque no es posible “modelar” las causas de los conflictos sociales. El “error” en realidad se debe a dos lógicas distintas de fondo: mientras que yo presentaba un modelo probabilístico, los críticos exigían una lógica determinista. Es decir mientras que yo hablo de “bajo qué condiciones es más probable un conflicto”, los otros buscan responder “cuáles son los determinantes” del mismo. Ninguna lógica invalida los resultados que se hallen utilizando la otra.

Las protestas de los ciudadanos en la Amazonía, la toma del rectorado de los sanmarquinos, hasta las marchas vecinales de los barranquinos nos devuelven siempre a la discusión sobre la proliferación y variedad de las protestas en el país. ¿Es posible encontrar un modelo detrás de tanta variedad? Yo confío que sí, y que éste debería ser probabilístico.

Finalmente, para que mis amigos marxistas me entiendan, les voy a traducir mi modelo utilizando a Marx, Lenin y Gramsci: la sociedad capitalista ha creado las contradicciones de clase que encuban la frustración detrás de los conflictos (Marx), que también requieren de liderazgo y de organización para llevarlas adelante y así aprovechar las fracturas en las élites (Lenin), y de una entidad colectiva que dé sostenibilidad a la movilización (Gramsci). Marxismo aplicado a los conflictos sociales. Servidos.

Foto de adn.es

Monday, May 4, 2009

La cara NO es lo de menos



En las últimas semanas se produjo un debate (¿?) a partir de una portada (y reporte) del diario Correo sobre las limitaciones de la congresista Supa en el manejo del idioma español. Para muchos se trató de la expresión “racista” del director de dicho diario hacia la congresista cusqueña; para otros fue una denuncia periodística sobre la calidad de la representación nacional. Creo que en general, es difícil precisar con certeza si estamos ante un hecho de “discriminación (racial)”. Y no es motivo de este post entrar a esa discusión porque me parece que siempre ganará la posición “políticamente correcta”. Todos sabemos que discriminar es “malo”, no? Entonces por ahí no va el debate. Por el otro lado, siempre alguien acusado de hacerlo puede defenderse. No hay salida al respecto.

Sin embargo, creo que detrás de la discusión se han evidenciado dos concepciones distintas de representación política. Por un lado, la “representación reflejo” (Pitkin, 1967) según la cual el representante debe reflejar y parecerse lo más posible a sus representados. Y por otro lado, la “representación elitista” (Schumpeter, 1942) según la cual son las élites las que deben tomar las decisiones. Extrapolando la interpretación a nuestro caso, los que argumentan en el primer sentido dirían: Supa, con sus limitaciones en el español y con su dominio del quechua, expresa y refleja lo que es el “Perú real”. Los segundos dirían que no, los que deben tomar las decisiones y estar sentados en el Congreso deben ser las elites educadas pues son los que tienen los elementos para tomar las mejores decisiones de gobierno. La primera posición diría que existe una sabiduría popular, que está en el sentido común, en el conocimiento empírico de la vida cotidiana. La segunda diría, que el pueblo es ignorante, que no sabe tomar decisiones, y que se requieren personas informadas y especialistas para el beneficio del país. No creo que podamos decir cuál es la correcta, pero si cuál preferimos. Es un eterno debate. Cuestión de elección.

En la línea de la representación como reflejo, les paso el link de un artículo que acaba de salir en el Public Opinion Quarterly. Bailenson y colaboradores en “Facial Similarity between voters and candidates cause influence” muestran los hallazgos de experimentos realizados en varios momentos antes de la última elección gringa. El artículo muestra que (sobre todo cuando los electores no tienen información sobre determinados candidatos) la similaridad facial entre el votante y el candidato tiene mayor significancia que otras variables (filiación partidaria por ejemplo) para elegir al representante. En otras palabras: la cara importa!

Este estudio obviamente tiene limitaciones, y no hay que tomarse como determinante (no lo interpreten que en el 2001 votamos por Toledo porque se parecía al “median cholo”, no generalicen pues). Pero es una pista por donde explorar, en discusiones que están llenas de dimes y diretes, prejuicios y acusaciones, “racistas” e “correctas”. ¿Cómo se imaginan un estudio similar en el Perú? Si en el 2006, los que defienden a Supa hubiesen tenido que votar entre ella y Luciana León (ambas debutantes en política para entonces), ¿por quién lo hubieran hecho?

Abajo: Fotos de uno de los experimentos del artículo citado.

Sunday, May 3, 2009

USA LOGICA

Esta es una “versión libre” de una canción popular de los ochentas que he parafraseado como USA LOGICA que habla de los sueños de aquellos que persiguen una visión idealizada de la ciudadanía. El coro adaptado es el siguiente:

We are the Greeks
We are the citizens
We are the ones who put El Chino in jail
So let’s start dreaming

There’s a class we’re teaching
Logics for safe your lives
It’s true we’ll make a better day
Just Rendón and me

Bonus track: Una de las “adaptaciones” más famosas debe ser el “We are the Old”, de Al Bundy.

Monday, April 27, 2009

Los Mil Días de García (o Cómo terminar de una vez por todas con los análisis de coyuntura)

Debo confesar que le tengo reticencias a los análisis de coyunturas. Me resultan antojadizos, tendenciosos, inflados por los titulares de los periódicos (últimamente por los bloggers), por los escandaletes del momento. Creo que el politólogo o el analista serio tiene poco qué decir si la aprobación presidencial sube 2% de un mes para el otro (simplemente podría ser error muestral), si ha salido un nuevo petro-audio, o si Leslie Suárez se ha montado encima del pabellón nacional. La coyuntura me parece más afín para los periodistas o para los analistas light que interpretan los hechos con hipótesis sacadas como conejos de sombrero de mago (léase alianza apro-fujimorista, Donayre como el Humala postmoderno, Simon como “tonto útil”). Analizar coyunturas es muy arriesgado, precisamente porque no hay marcos que ordenen la información y permitan una interpretación objetiva y convincente. Aunque quizás mi rechazo al análisis de las coyunturas, se deba a mi incapacidad de hacerlo.

Hace unos meses, me pidieron hacer un balance de siete mil palabras de la “coyuntura política, económica y social” del Perú durante el 2008, texto que saldrá publicado a mediados de año en una revista académica chilena. Con uno de los recientes egresados de ciencia política de la Católica, el “Bac.” Carlos León (¿A quién le importa si es bachiller, licenciado o saco diploma de buena conducta en el colegio?), decidimos asumir la tarea. El texto se encuentra en su etapa de edición, y cuando esté publicado lo haré saber. Pero ya que estamos en período de balances (ahora el huachafo pretexto son los mil días de gobierno), les comparto el resumen del texto. Júzguelo Usted mismo, estimado lector.

Perú 2008: El juego de ajedrez de la gobernabilidad en partidas simultáneas

Carlos Meléndez y Carlos León

No es ningún secreto que el desarrollo socioeconómico puede desestabilizar sistemas políticos, si aquél no viene acompañado de un desarrollo institucional (Huntington, 1968). El crecimiento económico sostenido que el Perú viene atravesando desde casi una década no delinea un camino exento de obstáculos. Todo lo contrario. En un contexto de bajos niveles de institucionalidad (Mainwaring, 2006), con un sistema democrático “sin partidos” (Tanaka, 2006) y sin estructuras efectivas de mediación política (Meléndez, 2004), la conflictividad social, aunque fragmentada, amenaza con desbordar y poner en jaque la gobernabilidad del país. Cualquier gobierno peruano (quizás cualquiera latinoamericano) enfrenta dos tipos de actores con poder de veto (veto players de acuerdo con Tsebelis, 2002) con retos y características distintas (Gonzáles-Ocantos y Meléndez, 2008). Por un lado, tenemos a los actores institucionales (Legislativo, gobiernos sub-nacionales, oposición política) cuya estrategia política persigue ganar legitimidad; pero que se mueven en un contexto de fragilidad institucionalidad y creciente desprestigio ante la opinión pública. Por otro lado tenemos una oposición “social” (con mayor poder de veto que la política), que ha desbordado a los intermediarios tradicionales que tienen los mismos problemas de intermediación que los partidos (sindicatos, frentes regionales), y se muestra más fragmentada, particularista, y coyuntural, pero paradójicamente con una alta capacidad de movilización.

Durante de lo que va su segundo gobierno (2006-2008), Alan García ha buscado neutralizar las amenazas de gobernabilidad que se sostienen en las dos dimensiones señaladas. La descripción de la dinámica política en el 2008 (y de lo que va del gobierno) demuestra que la estrategia de García ante los actores institucionales ha sido la de compartir y delegar responsabilidades políticas al Congreso y a los gobiernos regionales, arrogándose la exclusividad de los aciertos (crecimiento económico) y tomando ventaja del desprestigio de los otros poderes en los errores del gobierno (“El Congreso es ineficiente, muy lento”). Con respecto al clima de conflictividad social, su estrategia ha consistido en devolver paulatinamente al primer plano a un actor con poder de veto tradicional en la política latinoamericana: los militares. Ante la imposibilidad de establecer mecanismos de redistribución social (por ausencia de recursos, ineficiencia burocrática y riesgos de corrupción); el gobierno viene endureciendo las medidas represoras ante la movilización social y fortaleciendo la legitimidad de las Fuerzas Armadas. Cualquier tipo de organización social que pudiera facilitar la movilización social es rápidamente reprimida (desde ONG hasta las “Casas ALBA”). Más allá de que si el gobierno de García es de derecha o no, se evidencia una preocupación intensa por mantener el orden social y político, a toda costa. El crecimiento ha revitalizado estrategias autoritarias de control social que es lo que genera la “derechización” del régimen. Sin embargo, estas estrategias se llevan a cabo en escenarios de fragilidad institucional y baja intensidad del apoyo popular. Lejanos los días de la construcción de autoritarismos burocratizados (O’Donnell, 1973), la estrategia de García para evitar la inestabilidad política se basa en un juego de ajedrez en partidas simultáneas.

Conclusiones
La sensación de “derechización” del régimen no proviene exclusivamente del esquema económico que sigue el gobierno, sino de su estrategia de control social para alcanzar mínimos equilibrios de gobernabilidad. Consideramos que en el corto plazo, logra sus objetivos. Hacia la mitad de su gestión, el gobierno de Alejandro Toledo amenazaba con desplomarse, al punto que muchos sectores, incluyendo el diario El Comercio, propusieron que “diera un paso al costado”. Las condiciones coyunturales no han cambiado mucho en el actual escenario: la paradoja de crecimiento económico y conflictividad social se mantiene, y el APRA como partido mediador entre el sistema político y la sociedad no ha hecho diferencia. El equilibrio de baja intensidad que ha logrado García se debe a que juega hábilmente en los dos tableros de la gobernabilidad del país. En el plano institucional, conoce las debilidades de sus interlocutores. Controla el suministro de recursos con los gobiernos regionales, y apela a la baja popularidad y fragmentación del Congreso para buscar la luz verde a sus decretos legislativos. En el plano de la conflictividad social es donde encuentra más obstáculos dada la imposibilidad de agregar los intereses particulares en juego, lo que le lleve a recurrir a un endurecimiento de la represión institucionalizada a través de un creciente protagonismo de las fuerzas armadas, y de la represión a actores (ONGs) que podrían facilitar la articulación y organización de las demandas que evidencian los conflictos.

Sin embargo, éstas son salidas transitorias que finalmente podrán gestar condiciones temporales de gobernabilidad, pero postergan procesos necesarios para el fortalecimiento de la democracia en el país, como son el fortalecimiento de la institucionalidad política (la credibilidad del Poder Legislativo y la eficiencia de los gobiernos regionales) y la agregación ordenada de demandas sociales a través de expresiones orgánicas de las mismas. La democracia requiere tanto un Estado como una sociedad fuertes, pero sobre todo canales que tiendan puentes entre ellos. No que los repriman. Al inicio de su segunda gestión, se pensaba que el APRA como partido podría volver a reconstruir los vínculos de intermediación política; mientras que el resultado parcial ha sido el de promover el aislamiento de ambas esferas, como una salida rápida al desgobierno. García juega a las tablas en las partidas simultáneas que hacíamos referencia como metáfora, lo cual no lo hace inmune de que la sociedad pueda patear en cualquier momento el tablero.

Thursday, April 23, 2009

El ciudadano fujimorista

Fujimori ha generado vínculos políticos al parecer inagotables con un sector de la ciudadanía, que serían envidiados por cualquier político. Estos vínculos trascienden posiciones ideológicas, las prebendas clientelares, pero tampoco se explican por una devoción personalista. Pensemos en el ciudadano fujimorista “de a pie” (no como Gonzalo Gamio que opone “ciudadanos” versus “fujimoristas”) para entender un poco más este fenómeno político.

Algunos analistas pronostican el final del fujimorismo luego de la condena de 25 años. Yo no estaría tan seguro de eso precisamente por la fortaleza que lucen los vínculos políticos fujimoristas. Fujimori construyó su vinculación con la ciudadanía a través de prácticas clientelares; sin embargo, esta la permanencia del apoyo por el ex Presidente contradice los supuestos de la naturaleza clientelar: ha trascendido el corto plazo y la utilización de los recursos del Estado. ¿Cómo es posible entender el fujimorismo si el acceso a las redes clientelares ha terminado hace casi una década? ¿Es tan grande el “agradecimiento” de las organizaciones sociales que movilizaba a su favor? ¿No que eran manipulables y sólo se movilizaban por chantajes?

Pero tampoco el fujimorismo se explica solamente por un “culto a la personalidad” como algunos suponen. El ciudadano peruano post-partidos ya no cree en caudillos ni en apasionamientos políticos. Los liderazgos, inclusive el de Fujimori, no son carismáticos. Sus seguidores no son radicales movilizados. Así, el fujimorista de “a pie” es un simpatizante fiel pero de baja intensidad. Práctica, como lo vimos en las elecciones del 2000, un voto “vergonzante”: no reconocerá públicamente su simpatía por Fujimori, pero en la soledad del ánfora electoral le dará su voto. Y como señalan las encuestas, lo seguirán haciendo por Keiko Fujimori el 2011.

Finalmente el ciudadano fujimorista no es necesariamente ni de derecha ni de izquierda; sino no se explica cómo los ex bastiones de Izquierda Unida le dieron su voto durante los noventa. Tampoco es necesariamente un individuo que no respeta los derechos humanos; sino, de qué manera se entiende que en las zonas más afectadas por el terrorismo, aun mantengan simpatía por él.

La condena a Fujimori le hace bien a la justicia peruana; pero para entender sociológicamente al fujimorismo hay que salirse de los juzgados; y evitar que los deseos se mezclen con los análisis, como suele pasar en nuestro país.

Publicado en Correo, 22 de abril del 2009: http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=4&txtSecci_parent=&txtSecci_id=84&txtNota_id=43409

Cita textual del texto de Gonzalo Gamio al que hago referencia:
"Ahora los ciudadanos tendremos que considerar el frente político que se abre tras esta sentencia. Los fujimoristas van a victimizar a su líder, van a salir a las calles. Tienen algunos cuadros violentos."

Del texto se desprende que por un lado hay "ciudadanos" y que por el otro hay "fujimoristas". Pregunto: un fujimorista no es un ciudadano?

Gamio responde.

Actualización: Stanislao Maldonado cuestiona las falacias históricas de las posiciones de Gamio con respecto a la "victoria" sobre Sendero Luminoso. Creo que es una prueba más que Gamio lee la realidad de acuerdo con sus deseos y valores personales. Ello le lleva calificar a los que se oponen a su posición (y a sus ideas) como "moralmente inaceptables" (sick). Una muestra más de la intolerancia asolapada que se practica desde la "corrección política".

Tuesday, April 21, 2009

Zald en el VRAE

Mi primer trabajo de campo fuera de Lima fue en el Valle del Río Apurímac-Ene (VRAE) hace más de diez años. Javier Torres suele hacerme recordar la vez que llegué a su oficina en SER preguntándole: “Cómo llego a San Francisco?”. (Sí: eran los días en que pagaba medio pasaje y leía fotocopias). Desde entonces, he ido al VRAE con cierta frecuencia, la última vez en el 2007, precisamente antes de venir a estudiar a los Estados Unidos.

Sin que ello me haga un experto en el tema, creo que podríamos entender mejor la presencia y transformación de Sendero Luminoso en el VRAE aplicando algunos de los preceptos elementales de Mayer (“Candelo”) Zald. En el 2004, publiqué un artículo en la compilación que dirigiera mi amigo Víctor Vich por los 40 años del IEP titulada “El Estado Está De Vuelta”. El artículo “Mediaciones y conflictos” no hace referencia directamente a los artículos de Zald, pero se nota su influencia en algunos de los argumentos que sostuve. Cito un párrafo a continuación:

En el Valle del Río Apurímac-Ene, la situación es más complicada. Para graficarla imaginemos la intersección de tres conjuntos —campesinos cocaleros, rondas de autodefensa y pequeños narcotraficantes— en donde la intersección es la parte de mayor magnitud. Como resultado, pocos saben quién es quién. Mientras tanto, Sendero Luminoso transita la zona como una suerte de tribu nómade que trata de capitalizar la violencia. Las habilidades de sus integrantes han quedado reducidas al uso de armas y su sobrevivencia pasa por ponerlas al servicio de narcotraficantes o de actos delincuenciales como el secuestro de Techint —ocurrido, también, en agosto de 2003—. Lejanos son los días de la “revolución”. (p.172)

Para Zald, la disponibilidad de recursos explica la acción colectiva. De este modo, Zald respondía (en 1977) a los que proponían como variable explicativa de las protestas y de la violencia colectiva al descontento social. Para Zald, descontento hay en todas partes, pero no en todas partes hay conflictos. Lo que termina explicando el conflicto (la acción colectiva violenta) es la disposición de recursos para la movilización por parte de los “rebeldes” (en el sentido más amplio del término). Zald entiende como recursos todo lo que facilite la movilización: desde elementos básicos de toda organización (redes de comunicación, dirigentes) hasta inclusive armas (en caso de acciones violentas). Los seguidores de Touraine dirían que hay una identidad política emergente que explicaría la movilización (“maoísmo reloaded”) y los “culturalistas” dirían que hay identidades subalternas emergentes detrás de estas acciones (un Nelson Palomino convertido en el Evo peruano).

En contextos desideologizados como el actual, ¿qué es lo que queda?: los recursos para la movilización. Sendero Luminoso –lo que queda de él— más que el remanente de un partido anti-sistémico maoísta es un cúmulo de recursos disponibles: cuadros que saben movilizarse en la selva, armados y organizados, excluidos de la política formal, que sólo saben promover “una acción colectiva violenta”, que asumen como estrategia de sobrevivencia el fungir de guardias de protección de pequeños carteles narcos, primero, y luego asumir sus propios proyectos ilegales. Sus “dirigentes” actuales no son líderes mesiánicos, ni expresiones políticas alternativas, ni señores narcos poderosos. (Ni Gonzalos, ni Evos, ni Escobares). Sino operadores políticos que promueven la violencia como estrategia para extraer beneficios particulares, como resultado de la combinación: recursos para la movilización y contrabando de drogas.

Creo que en el país la disposición de los recursos para la movilización es lo que explica gran parte del clima de conflictividad social (una hipótesis que vengo trabajando). Obviamente en zonas como el VRAE estos recursos para la movilización quedan a la disposición de grupos ilegales (narcotraficantes) y anti-sistémicos (Sendero Luminoso); mientras que los actores “del sistema” no hacen nada al respecto. ¿Se han puesto a pensar donde están todas las armas que Fujimori distribuyó a los comités de autodefensa como parte de la estrategia subversiva? ¿Se han puesto a pensar si los ex cuadros senderistas se han “reincorporado” ordenadamente a la política convencional? ¿Se han puesto a pensar cómo se practica la política ahí donde no hay partidos ni siquiera movimientos regionales? Como pueden ver, los problemas de fondo en zonas como el VRAE van más allá de si debe entrar las Fuerzas Armadas o la Policía. Ese debate es superficial e inadecuado, como mucho de lo que salta a los medios masivos y a las columnas de opinión. Aproximaciones teóricas como las de Zald, aplicadas con algo de tino e información, pueden ayudarnos no sólo a comprender mejor los problemas sociales, sino a tomar mejores decisiones.

Pd. Gracias a los mensajes y correos electrónicos que he recibido preguntando por bibliografía de Mayer Zald, el “Candelo” de los movimientos sociales. Lamentablemente les digo que no hay mucho de él en español. Sin embargo, insisto en la referencia al texto de Tanaka que mencioné en el post anterior. Esta es la referencia completa. En teoría está disponible el texto completo en la web del IEP. Bájelo, imprímalo, pero sobre todo, léalo.

Tanaka,Martín.
Título: La participacion social y politica de los pobladores populares urbanos?: del movimientismo a una politica de ciudadanos? , el caso del Agustino.
Año:1999
Pp:40
Serie:Doc. de Trabajo, 100. Serie Sociologia y Politica, no. 19.
Descriptores: PARTICIPACION SOCIAL; PARTICIPACION POLITICA; ORGANIZACIONES POPULARES; DEMOCRACIA; LIMA; eL AGUSTINO; PERU.

The Loneliest Job

The Loneliest Job
The New York Times, 1961