Saturday, January 8, 2011

La paradoja del Río Hablador

Hemos pasado de un alcalde mudo a una alcaldesa que habla demasiado. De un estilo comunicativo escueto a uno que promete cabildos abiertos y diálogos directos con los vecinos que se crucen en la calle con la burgomaestre. En la ciudad del Río Hablador, el que hablaba poco llegó a niveles inéditos de popularidad (incluso a pesar de la oposición de sectores de la prensa), sorprendiendo a propios y extraños. Castañeda encontró el éxito en su parquedad. ¿Acaso es éste el estilo que satisface a los limeños? ¿Acaso una alcaldesa "lora" no podría sintonizar luego de ocho años de un alcalde con poca exposición mediática? ¿Existe la paradoja del Rímac?

Para Castañeda, Lima es una megaciudad en continuo crecimiento. La mayoría de su población se encuentra en los sectores C y D, y sus obras apuntaron ahí. Hizo de su debilidad (sabemos que no es ducho ante las cámaras y los micrófonos) su virtud, y corporizó el ya famoso "que las obras hablen por mí". Para el limeño pragmático, harto del floro y de la reunión innecesaria, la mejor comunicación posible es aquella que se ve y se toca todos los días, como el subirse al Metropolitano desde Naranjal hasta Chorrillos, o pasear los domingos con su familia en los parques de la ciudad.

Para Villarán, Lima es una aldea, de aristócratas y cortesanos, donde los primeros pueden tomar el té todos los sábados para definir qué hacer con el vecino bullero o la vecina exhibicionista. Mientras tanto, se evoca altruistamente a "el pueblo". Por ejemplo, se quiere retomar la mala costumbre de culminar una obra pública con una placa que diga "El pueblo lo hizo". ¡Hasta cuándo estos signos retrógrados! Para empezar, estos gestos son innecesarios, y si se requiere hacerlos, ¿no es mejor acaso "Los ciudadanos y sus impuestos lo hicieron"?

A través del uso político del término "pueblo" se han hecho barbaridades populistas y autoritarias. ¿Por qué no hablar de "ciudadanía" en cambio? Precisamente porque la izquierda insiste en sus más crasos errores sin mayor novedad que un grupete de chiquiviejos que no han salido de su entorno oenegero. ¿Es moderna una izquierda que cree en el participacionismo como si viviéramos en una comarca de 15 familias? ¿Por qué insistir en el asistencialismo que concibe a las clases de bajos ingresos como en calidad de "subsistencia"? Vivimos en una ciudad de nueve millones de habitantes donde las relaciones sociales son abstractas e impersonales, y una administración edil que conciba la política como una sobremesa familiar tendrá serios problemas para estar a la altura de su época.

Publicado en Correo, 8 de Enero del 2011.

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4 Comments:

Anonymous Anonymous said...

La visión del mundo de Villaran es una ONG, y ve a Lima y al Perú de la misma manera. Ya tenemos los sintomas:
-Asistencialismo
-Subvención (me pregunto de donde sacará la plata, espero que no sea de nuestros bolsillos)
-Demagogia
-Carisma (sin carisma una ONG no funciona, si lo quieren comprobar conversen con cualquier persona que dirija una).

Villarán gano por todo los votos de los "chibolos". Eso pasa por dar poder de decisión a quienes aun no deberián aun tener (cuanta razón tenia Aristóteles cuando razonaba en materia política! sobre los jovenes que son inexpertos en comparación con los mayores). Se debería votar a partir de los 25 o 30 años, así una persona tendría la madurez necesaria para poder votar, aunque solo sea en "teoría".

La que nos espera!

January 8, 2011 at 4:24 PM  
Anonymous Dario Enriquez said...

Ha comenzado mal, ojala que Lima no pierda lo UNICO rescatable de los ultimos 20 anhos: progreso material
Porque en Lima se ha llevado a efecto un frenesi por las obras publicas y al menos en el aspecto material ha accedido en parte a la bendita modernidad. Es necesario también ver el desarrollo social y cultural, pero sin renegar de lo positivo que resulta el avance material. Villaran -que significa todo un record para el Peru, una persona SIN estudios universitarios ni preparacion academica de NINGUNA TIPO, que dirige los destinos de una ciudad de NUEVE MILLONES de habitantes

Saludos urbanos
Dario

January 9, 2011 at 12:22 AM  
Anonymous Anonymous said...

Si las relaciones de los limeños fueran abstractas e impersonales, la práctica del clientelismo y el tipo de corrupción familiar, sería mucho menor

Por lo demás concuerdo con tu post, aunque la idea es un punto medio hablar cuando se hizo algo o cuando se le acusa de alguna cosa.

January 9, 2011 at 3:26 PM  
Anonymous Necia said...

Concuerdo con la idea de que el uso del término pueblo " es populista y maniqueo"
Sin embargo no considero esa visión paternalista de que los "viejos" al tener experiencia comprenden mejor y pueden tener un voto más racional.
La supuesta experiencia tbn puede ser traducida en concepciones ideologías arbitrarias que no son sujetas a raciocinio; sino más bien pueden avalar ciertas concepciones dogmaticas

January 12, 2011 at 12:26 PM  

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