Saturday, January 23, 2010

Se busca un Outsider. Cama Adentro.



En el Perú se busca un outsider. Cada cinco años. Quizás todos los días. Quizás con desesperación. Muchos apuestan a ser el Augusto Ferrando que lo descubra. Hasta los insiders (APRA) quieren su outsider. Todos. Desde el Presidente hasta modestos empresarios de Mega Plaza juegan este ajedrez de la política fácil, que depende más de brujos que de asesores, y que luego del ¿lanzamiento? de la candidatura de Jaime Bayly parece tener a José Barba como el Julio Granda de la política nacional.

Los políticos se entusiasman. Los más hábiles se acomodan; los más monses mueren de envidia. Sesudos analistas evalúan pros y contras. Hasta los críticos de televisión meten su cuchara. Intelectuales de La Baguette también le entran. Pero nadie se percata que esta “búsqueda del tesoro” es la prueba más fehaciente de la pobre institucionalización de nuestro sistema político, de la penosa constatación de una democracia sin partidos que ni la Ley de Partidos ni la más alta tecnología de ingeniería electoral pudieron evitar.

En el Perú casi cualquiera puede levantarse un día con ganas de ser Presidente y aparecer en las encuestas al rato. Requisitos de la política convencional en cualquier país son obsoletos en nuestra democracia-fast-food. No se necesita un partido político (¿qué es eso?), ni un ideario programático que dé línea. El pragmatismo es apolítico. Tampoco urgen cuadros ni militantes. Como José Barba sostiene, hasta el “partido más pequeño del mundo” tiene chances (“Somos Enrique Ghersi, Jaime Bayly y yo”). Desde Belmont, Fujimori, Humala y, ahora, Bayly, tenemos más de veinte años de outsiders que parecen haber pasado tan rápido que no aprendimos nada.

Las consecuencias las conocemos: Congreso con una baja representación y peor popularidad. El outsider es el padre de los otorongos, no lo olvidemos. Por otro lado, la tecnocracia se regocija. Como el outsider no tiene equipo, la economía marcha en un eterno piloto automático. Los empresarios felices. La política es más negocio que puesto de CDs en Polvos Azules: al no haber ideología, ni plataforma política, la selección de candidatos es un libre mercado. El outsider recicla, permite el milagro de la resurrección política y la vuelta desde el más allá. El outsider también consigue sus intelectuales, tan volátiles como el sistema político que analizan. En búsqueda de sobriedad, el outsider se rodea de intelectuales que fungen de operadores políticos cultivados en los libros, que le abren las puertas de universidades, y hasta le presentan a sus patas de la Internacional Socialista. Pero ningún curso acelerado de democracia-ese-dedo-meñique le hará pasar piola. ¿O Usted querido profesor creyó que Humala en cinco años es menos autoritario y más institucionalista de lo que nos enseñó en clases?

Sobre definición de outsider ver aquí.

Fuente de la entrevista a José Barba: Jona Castro en La Mula.

Publicado en Correo el 23 de Enero del 2010.

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13 Comments:

Blogger Zajnóstiko said...

¿Y qué hacer en ante eso, Jorobado?

January 23, 2010 at 8:42 AM  
Blogger Carlos Meléndez said...

Es como decir, cómo arreglamos este país...muy difícil...insistir en ingeniería electoral y reforma de ley de partidos...pero sobre todo fiscalizar su cumplimiento. Por ejemplo, el "partido" de Barba no ha cumplido con presentar sus gastos y financiamiento, pero eso no lo inhibe de estar activo... Necesitamos reglas pero sobre todo mecanismos de sanción efectivos para que éstas se cumplan.

January 23, 2010 at 8:54 AM  
Blogger robertofelipe said...

Un mal que nunca va a dejar que nuestro país mejore en su representación, ¿reforma y ley de partidos?, nadie lo hará a todos los que están metidos en esto les conviene que las cosas sigan como están.

January 23, 2010 at 9:21 AM  
Blogger Carlos Meléndez said...

Hasta que la "crisis de representación" no se les escape de las manos (i.e. Fujimori; conflictos sociales), no se darán cuenta que de verdad es necesario hacer ajustes a la regulación partidaria.

January 23, 2010 at 9:29 AM  
Blogger verdemundo said...

Esto del outsider como antisistema, se ha convertido en un sistema que ha perdurado ya más de 20 años. Mal y bien la economía se ha mantenido a flote y el Perú ha dado moderadas muestras de haber avanzado como sociedad.

Es esto también democracia no? o no.

Una forma buena de evaluar esta tendencia sería contar con un voto facultativo, así, sólo votarían los que les interesa votar y el resto bailaría a ritmo de Tongo.

January 23, 2010 at 11:35 AM  
Blogger Enrique Patriau said...

Me agrada tu pirotecnia. De hecho, generas aplausos en las graderías, aunque tengo la sensación de que todo lo que has puesto ahí podía resumirse en cinco líneas. Ya, digamos que siete.

Pero yendo al tema de fondo, te faltó decir que lo de los outsiders no es exclusividad peruana. En Ecuador tienes a Correa, En Venezuela al Hugo Chávez de 1998. No te olvides de Mauricio Funes tampoco (y no lo está haciendo mal). Más atrás, está Collor en Brasil. Si quieres hablar de Europa, recordemos a Berlusconi.

Que en Perú los síntomas puedan ser más crónicos creo que da para un lindo debate. De paso, te pregunto: ¿existe evidencia empírica de que un sistema de partidos "institucionalizado" detenga la irrupción de outsiders? Como partidos no es mi especialidad, no lo tengo tan seguro.

Un comentario final. Nuestros dos últimos presidentes no han sido outsiders. Ni Toledo ni García, esto siguiendo tu propia definición (que comparto). Y el Congreso mantiene su baja popularidad, la economía marcha en piloto automático, y etc.

Saludos.

January 23, 2010 at 1:37 PM  
Blogger Carlos Meléndez said...

Verdemundo,

El problema no es la economía; sino la política que cada vez está peor.

Enrique,

Los outsiders no son de exclusividad nacional obviamente (el Tino Asprilla se lanza al senado en Colombia, por ejemplo), pero quizás nuestro sistema sea el más sensible a ellos. Ni el sistema político más institucionalizado puede evitar el surgimiento de los outsiders (vease Chile), pero sí encauzarlo hacia las normas de juego de la democracia convencional. La conjunción de outsider + prédica anti partido es la combinación "peligrosa" (Chavez, Fujimori).

Sí creo que los efectos "fundacionales" del outsider Fujimori en el nivel de los cuadros congresales y la autonomía de la administración de la economía han sido duraderos. Ni Toledo ni García han tenido la voluntad política de enmendar estos procesos.

Saludos,

January 23, 2010 at 1:56 PM  
Anonymous Anonymous said...

Che, el outsider es el Inca. Lo andan buscando.

January 23, 2010 at 6:08 PM  
Blogger Enrique Patriau said...

Interesante cuando dices que el sistema peruano (imagino que te refieres al sistema político en general) podría ser más sensible a los outsiders. Pero no queda claro por qué.

Tampoco capto muy bien el ejemplo de Chile. ¿Lo dices por Marco Enriquez Ominami? Pero no califica necesariamente como outsider. Es más un disidente del PS, ¿no? Es como si Luciana León se desmarcara del APRA y postulara por su cuenta.

Ahora, un outsider, casi por definición, lleva dentro un discurso anti - partido tradicional. Justamente, ese es uno de sus plus. Y no te extrañe que si Bayly decide lanzarse, empiece a hablar de los políticos tradicionales corruptos, y de los partidos anquilosados, y etc. Eso vende bien.

P.D. La (presunta) candidatura de Bayly es hechura de la televisión. Para que después me vengan con esos rollos de que la política 2.0es el presente, cuando recién y empieza a caminar. A ver, quiero que un twittero se mande a postular. O un blogger.

Saludos.

January 24, 2010 at 5:45 AM  
Anonymous lucho apaza said...

El outsider es a la vez el mesías electoral, quien por "no estar contaminado" con los politicos clasicos peruanos aseguraria un "nuevo orden" y entusiasma a los desencantados. Eso explica que electoramente sea rentable mostrarse como el "outsider"y nuestros partidos mas tipicos (hasta el "institucional" Apra) buscan meter en sus filas un "outsider cama adentro", al menos colgarse de su carro a la mala (vease la derecha dura-PPC con Castañeda), u ofrecer sus servicios como "cuadro tecnico" necesario para el partido (vease nuestra izquierda con Humala)...

Lo dramatico es que la proliferacion de outsiders muestra hasta que punto la improvisacion y el personalismo marcan nuestra "institucionalidad" (o sea, mi partido es mi chacra, donde mi mancha de barrio son los "lideres" y donde el programa politico depende del humor con que desperte hoy dia). Pero El Outsider sí cambia: se hace mas "formal" en apariencia y forma su partido (improvisado pero algo es algo), ahi pierde su jale, empiezan los anticuchos a acumularse, es "menos puro", tiene que dejar paso al nuevo outisder...

January 24, 2010 at 8:31 AM  
Blogger Lisha said...

Dirigiéndote al profesor te refieres a Sinesio López ¿no? a mi me sorprendió mucho verlo en una mesa apoyando a Humala. Aunque no me debería haber sorprendido tanto, hablaba con mucha simpatía acerca de él.

January 26, 2010 at 7:34 AM  
Blogger Carlos Meléndez said...

En esa mesa había más de un profesor, Lisha.

January 26, 2010 at 7:36 AM  
Blogger jhonatan said...

El entorno en que se desarrollan las elecciones son las que permiten, y generan ansias, que un outsider aparezca. Los electores no votamos con conciencia, no elegimos al que mejor propuestas y mecanismos presenta,votamos por el partido, por el personaje que crea, por lo carismatico, por lo bien que nos cae. ¿con que se logra inscribir un partido? Firmas, de los ciudadanos. En resumen la desinformación, dejadez, y ausencia del papel ciudadano es lo que permite que cada elección sea un circo. ¿La pregunta es como hacer que no pase? se reduce a Información

January 27, 2010 at 11:41 AM  

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